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Se exalta en la Misa Inaugural la devoción de la Orden a la familia

El Arzobispo Charles Chaput dio la bienvenida a la 133ª Convención Suprema en la Arquidiócesis de Filadelfia llamando a la reunión de más de 2,000 Caballeros de Colón y sus familias “el primer capítulo del Encuentro Mundial de las Familias”.

“En 49 días tendremos aquí una reunión aún mayor”, dijo al referirse al Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en Filadelfia a finales de septiembre y que contará con la primera visita apostólica del Papa Francisco a Estados Unidos.

El Arzobispo señaló que la convención de C de C fue una digna introducción al evento auspiciado por el Vaticano gracias al apoyo y devoción de la Orden a la vida familiar católica.

Realizó sus observaciones en su homilía de la Misa Inaugural de la convención de la que fue también celebrante principal la mañana del martes 4 de agosto en el Centro de Convenciones de Pennsylvania en el centro de Filadelfia.

La Misa, que se ofreció en honor de la familia, fue concelebrada por 11 cardenales, 98 obispos y 100 sacerdotes de muchos países, incluyendo Estados Unidos, Canadá, México, Filipinas, Polonia, Ucrania, Francia y el Caribe.

El Arzobispo Chaput dijo que las lecturas de la Misa podrían entenderse en el contexto tanto de la familia natural como de la familia sobrenatural de la Iglesia.

En su primera lectura, el hermano y la hermana de Moisés, Aarón y Miriam, están resentidos de la posición de su hermano en la comunidad como único mensajero de Dios. Los celos y la envidia pueden desgarrar a las familias, dijo el Arzobispo Chaput. Por lo tanto, el perdón y la reconciliación son poderosos agentes de curación.

“Somos llamados a amarnos y servirnos mutuamente y a ver los dones y talentos de los miembros de nuestra familia como dones de Dios que pueden enriquecernos a todos”, dijo. “Debemos pedirle a Dios que reconcilie a nuestras familias con amor y que nos enseñe a ser más indulgentes y a cuidar y nutrir los dones únicos de los demás”.

En el Evangelio, los Apóstoles sorprendidos en la barca durante la tormenta, simbolizan a la familia de la Iglesia, que a veces es azotada por escándalos internos y ataques externos, continuó el arzobispo. Sin embargo, después de rezar durante toda la noche, Jesús llega a ellos caminando sobre las aguas para rescatarlos. Entonces muestra su relación especial con el principal Apóstol, Pedro, a quien llama y apoya durante la tormenta.

A partir de esta narración, concluyó el arzobispo, podemos tener confianza y consuelo porque Jesús no abandonará a su Iglesia y conserva un lugar especial para el papa, el sucesor de Pedro. Dijo que todos estos hechos deben brindar a la gente de la Iglesia, la barca de Pedro, fe, valor y consuelo mientras enfrentan las actuales tormentas culturales.

Después de la Misa, el Arzobispo Chaput inauguró el nuevo Programa de Oración de la Sagrada Familia que presenta un grabado de la Sagrada Familia de Giovanni Balestra, artista del Siglo XVIII. Mientras los diputados de estado de la Orden sostenían copias enmarcadas de la imagen, el arzobispo las bendijo y dedicó. Los diputados de estado llevarán las imágenes de regreso a sus jurisdicciones para los servicios de oración que se llevarán a cabo en sus consejos durante los próximos años.

El lugar de la Misa y de otros eventos de la convención, al igual que la misma ciudad de Filadelfia, son una mezcla entre lo nuevo y lo histórico. Ocupando tres manzanas de largo y otras tantas de ancho en la zona del centro, el Centro de Convenciones de Pennsylvania fue construido dentro de la fachada de finales del Renacimiento del depósito ferroviario de Filadelfia & Reading, que se inauguró en 1893 y brindó servicio como centro de transporte hasta la década de 1980. La entrada al centro de convenciones pasa por la terminal del tren, hoy convertida en el gran salón, que tiene un techo abovedado de 509 pies de altura, que muestra su sólido esqueleto de acero.