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Sustituto para las resoluciones 22, 37, 62, 143,
221, 244, 275, 315, 317, 321 y 337

En defensa de la Libertad Religiosa

      CONSIDERANDO QUE, el Consejo  Vaticano Segundo declaró en Dignitatis Humanae que el derecho a la libertad religiosa se basa en la dignidad inherente del ser humano que exige que todas las personas sean libres de cualquier coerción en cuanto a sus creencias y conciencia, y que nadie sea forzado a actuar de manera contraria a sus propias creencias o conciencia; y  

      CONSIDERANDO QUE, el derecho a la libertad religiosa está garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la Carta Canadiense de los Derechos y las Libertades, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y otros documentos que reconocen la libertad religiosa; y  

      CONSIDERANDO QUE, la libertad religiosa no es un beneficio que un gobierno otorgue por un mero sentido de tolerancia, el cual puede retirar, sino que es un derecho inalienable, basado en la dignidad trascendente de cada ser humano; y

      CONSIDERANDO QUE, el Papa Francisco ha llamado a la libertad religiosa, "un derecho fundamental del hombre", que no es "simplemente de pensamiento o devoción privada", sino "la libertad de vivir de acuerdo con los principios éticos, tanto en privado como en público...;" y

      CONSIDERANDO QUE, Caballeros de Colón desde su fundación ha trabajado para defender la libertad religiosa de los católicos y de todas las personas, y lo ha hecho por el compromiso con nuestra fe y nuestra firme creencia de que la libertad religiosa es un derecho civil fundamental; y

      CONSIDERANDO QUE, la labor de la Orden en favor de la libertad religiosa incluyó esfuerzos en el caso de Pierce v. Society of Sisters de la Suprema Corte de Estados Unidos, el cual afirmó el derecho de los niños a una educación católica en oposición a los esfuerzos del Ku Klux Klan; y

      CONSIDERANDO QUE, nuestra labor en favor de la libertad religiosa también incluyó actividades para protestar por la persecución de los católicos en México en la década de 1920, así como los esfuerzos para combatir la cosmovisión religiosa del comunismo, y la inclusión de la frase "al amparo de Dios" en el Juramento de Lealtad a Estados Unidos para distinguir a Estados Unidos de gobiernos anti-religiosos; y  

      CONSIDERANDO QUE, las numerosas amenazas contra la libertad religiosa que han surgido en los últimos años son de las intrusiones más graves hacia la libertad religiosa que hemos visto en nuestra vida; y

      CONSIDERANDO QUE, el Papa Francisco exhortó a Caballeros de Colón a atraer la atención de los estadounidenses católicos "para contribuir a la defensa fundamentada" de la libertad religiosa y nos recordó que, "en tanto este derecho se vea amenazado...habrá la necesidad de movilizar las conciencias por parte de todos aquellos ciudadanos a quienes, sin importar su partido o credo, esto concierne por el bienestar general de la sociedad".

      POR LO TANTO, SE RESUELVE QUE como ciudadanos y como Caballeros de Colón, nos mantendremos firmes en nuestro apoyo del libre ejercicio de la religión, así como está consagrado en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la Carta Canadiense de los Derechos y las Libertades, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y otros documentos que reconocen la libertad religiosa; y

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE agradecemos profundamente a nuestro Capellán Supremo, el Arzobispo William E. Lori de Baltimore, por su defensa incondicional de la libertad religiosa como Presidente de la Comisión Ad Hoc para la Libertad Religiosa de la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos por los últimos seis años y aplaudimos la reciente decisión de los Obispos de Estados Unidos de aprobar el establecimiento de una Comisión permanente para la Libertad Religiosa; y 

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE nos mantenemos firmes en nuestra convicción de que la plena garantía de la libertad religiosa no se puede limitar a la "libertad de culto" como algunos lo han intentado, sino que debe incluir plena "libertad religiosa", la cual necesariamente abarca las dimensiones públicas de la religión, libertad contra la persecución o discriminación con base en la conciencia y las creencias, y el hecho de que los creyentes son llamados a ocupar un papel activo en la construcción del orden social; y 

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE exhortamos a los funcionarios correspondientes del gobierno que anulen el Mandato HHS y hagan un esfuerzo por promover protecciones sólidas para la libertad religiosa en todo el gobierno estadounidense; y  

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE exhortamos al Congreso de Estados Unidos que considere y apruebe la Ley de Protección de la Conciencia y una Ley sólida de Defensa de la Primera Enmienda, las cuales protegen el libre ejercicio de las creencias religiosas y convicciones morales de todas las personas; y

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE exhortamos a todos los funcionarios de gobierno en todos los países donde estemos activos que promulguen legislaciones similares que protejan el derecho de instituciones e individuos religiosos a ser libres de la coerción por parte del gobierno en todos los aspectos; y

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE nos mantendremos firmes en nuestra oposición a las acciones o políticas gubernamentales futuras que fuercen a instituciones e individuos a violar sus convicciones morales y religiosas más profundas; y 

      ASIMISMO, SE RESUELVE QUE nuestra lucha por la libertad religiosa en este momento decisivo de nuestra historia no es solo por nuestro propio bien, sino por el bien de nuestros hijos, nuestros nietos y todas las generaciones futuras, para que ellos también puedan conocer un país que es "una nación al amparo de Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos".