Octubre Unidos En Misiones
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Juntos en misión

Al comprender su misión, la familia puede adoptar más plenamente el plan de Dios para la plenitud de la vida y el amor divinos que Él desea compartir con la familia.

Meditaciones

Del libro Called to Love (Llamado al amor), de Carl Anderson y el Padre José Granados.

Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la luz del mundo” (Mateo 5, 14). Las palabras del Señor se pueden aplicar especialmente a la familia. La luz, después de todo cumple con su “misión” de otorgar calidez y visibilidad, no por una actividad extra que se añada a su naturaleza, sino sencillamente siendo lo que es. De manera similar, así como la misión del sol no es más que brillar, la misión de la familia es sólo ser ella misma. Juan Pablo II llamaba a la familia a su misión esencial cuando exclamó “¡Familia, sé lo que eres!” ¿Qué sucede cuando la familia se convierte en lo que es? Ésta es la respuesta de Juan Pablo II:

…la familia tiene la misión de ser cada vez más lo que es, es decir, comunidad de vida y amor…la familia recibe la misión de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa. (Familiaris Consortio, 17)

…Como dijimos, la familia es el hogar desde donde se difunde la luz del amor para revitalizar las estructuras de la sociedad…de manera significativa, la misión de la Iglesia puede describirse en términos similares. Después de todo, la Iglesia existe para irradiar el amor de Dios en el mundo. La Iglesia es el sacramento del amor que manifiesta y a la vez afecta la unión del hombre con Dios y la unión del hombre con el hombre (ver Lumen Gentium, 1).86

  1. “Como familia, ¿cómo permitimos que nuestra luz brille ante los otros en el mundo? ¿Cómo pensamos en los demás o nos ocupamos de ellos fuera de nuestra familia?
  2. ¿Cómo podemos permitirnos ser los misioneros de Dios e irradiar su amor al mundo?
  3. ¿Vivimos nuestra vida en familia como discípulos misioneros? ¿Permitimos que la palabra de Jesús viva en nuestra familia y nos enseñe lo que significa amar? ¿Cómo podemos hacer más para fortalecernos los unos a los otros para la misión de amor?

Lectura de las Escrituras—Salmo 144, 1-3, 9-15

Una oración de gracias por la fidelidad de Dios

Bendito sea el Señor, mi
   Roca, el que adiestra mis
   brazos para el combate y
   mis manos para la lucha.
Él es mi bienhechor y mi
   fortaleza,
   mi baluarte y mi
   libertador;
él es el escudo con que me
   resguardo,
   y el que somete los
   pueblos a mis pies.
Señor, ¿qué es el hombre
   para que tú lo cuides,
   y el ser humano, para
   que pienses en él?
Dios mío, yo quiero cantarte un
   canto nuevo
   y tocar para ti con el arpa de
   diez cuerdas,
porque tú das la victoria a los
   reyes
   y libras a David, tu servidor.
   Líbrame de la espada maligna,
sálvame del poder de los
   extranjeros,
   que dicen mentiras con la
   boca y tienen las manos llenas
   de traición.

Que nuestros hijos sean
   como plantas,
   florecientes en plena
   juventud;
   que nuestras hijas se
   asemejen a columnas,
   esculpidas como las de
   un palacio.
Que nuestros graneros
   estén repletos
   con productos de todas
   las especies;
   que nuestros rebaños se
   reproduzcan a millares
   en todas nuestras
   praderas.
Que nuestros bueyes estén
   bien cargados,
   que no haya brechas ni
   aberturas en los muros
   ni gritos de angustia en
   nuestras plazas.
¡Feliz el pueblo que tiene
   todo esto,
   feliz el pueblo cuyo Dios
   es el Señor!

Proyecto de familia

Aparte una tarde de domingo de este mes para rezar juntos el Rosario en familia. Piense en organizar un almuerzo familiar antes de rezar, hable a sus hijos sobre el Rosario y la forma como se reza. Rece en especial por la paz en su familia y la sanación de sus heridas.