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Acción
Un Comité del Congreso está a punto de convertir el programa mundial de los Estados Unidos, “Ayuda contra el SIDA”, en el vehículo para controlar la población y promover el aborto. A los Caballeros de Colón se les urge para que les escriban a sus representantes en el congreso, (especialmente si son miembros del Comité para Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes), para que se opongan a este cambio.
Antecedentes
El “Plan de Emergencia para ayuda contra el SIDA (PEPFAR por sus siglas en ingles)” del Presidente, debe volverse a aprobar en el año 2008. En 2003, este decreto fue aprobado y patrocinado por ambos partido y ha demostrado tener éxito en salvar vidas.
El mes pasado, no obstante, el Comité para Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes propuso un decreto que debe ser nuevamente autorizado, (El Acto del Programa Global VIH/SIDA, Tuberculosis, Malaria debe ser nuevamente autorizado en 2008), el cuál eliminaría el foco exclusivo del programa en VIH/SIDA para definir el VIH/SIDA y el embarazo en una “doble amenaza” para las vidas de las mujeres.
Los $50 billones de dólares autorizados por el decreto serian entonces utilizados no solo para combatir el SIDA sino también para lo que consideran “servicios de salud reproductiva para la mujer” y “servicios para planear la familia”. Aunque la definición del decreto no menciona la palabra “aborto”, por largo tiempo la interpretación de las frases “salud reproductiva” y “servicios para planear la familias” por parte de los partidarios del aborto ha incluido el aborto. De modo que las mujeres que están en busca de tratamiento en contra del VIH/SIDA podrían, sin pedirlo, estar sujetas a consejos sobre el aborto.
Las Políticas de la Ciudad de México
Actualmente, las Políticas de la Ciudad de México establecen que ningún fondo de ayuda a la población proveniente de los Estados Unidos, pueden ser otorgados a organizaciones que no pertenecen al gobierno a menos que certifiquen que no habrán de llevar a cabo o promover el aborto. Pero las políticas de la Ciudad de México no aplican a la legislación de ayuda contra el SIDA. De modo que el intercalar las frases “salud reproductiva” y “servicios para planear la familia” en la legislación del SIDA es una estratagema para remitir fondos de ayuda contra el SIDA a organizaciones internacionales de aborto y representa una manera de evitar las restricciones de las Políticas de la Ciudad de México. Los grupos extranjeros partidarios del aborto que actualmente no pueden obtener fondos de los Estados Unidos para “planear la familia” estarían en condiciones de hacerlo bajo esta legislación de ayuda contra el SIDA.
Efecto sobre “Catholic Relief Services”, (Servicios de Ayuda Católica)
Las instituciones católicas de salud proporcionan aproximadamente el 25 por ciento de la atención médica que mundialmente se requiere para el cuidado contra el VIH y el SIDA y este decreto pone la participación católica en peligro. Hombres, mujeres y niños que buscan tratamiento para el VIH y el SIDA en las regiones más pobres del mundo podrían perder acceso al tratamiento.
El 6 de febrero, el Obispo Thomas Wenski, presidente del “USCCB Committee on International Justice and Peace”, (Comité del USCCB para Justicia y Paz Internacional), y Ken Hackett , presidente de “Catholic Relief Services”, (Servicios de Ayuda Católica), le escribieron al Comité para Asuntos Exteriores agradeciendo este aumento tan significativo en los fondos para la ayuda contra el SIDA pero indicaron al mismo tiempo una “profunda preocupación” con respecto a la inclusión de “salud reproductiva” y “servicios para planear la familia…”
Por este motivo, el “National Right to Life Committee”, (Comité del Derecho Nacional a la Vida), y varias otras organizaciones están pidiendo que se cambie la legislación y nosotros les pedimos a ustedes que hagan lo mismo.
¿Qué pueden hacer ustedes?
Se pueden poner en contacto con miembros del “House Foreign Affairs Committee”, (Comité para Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes), por teléfono, por FAX o por correo electrónico. Esta acción es aun más significativa si el propio representante en el Congreso es miembro del Comité.
Aun si el representante no es miembro del Comité, seria una gran ayuda ponerse en contacto con su representante y sus senadores por correo, por FAX, por correo electrónico o por teléfono. Llame a la central de teléfonos del Capitolio: 203-224-3121, o llame a la oficina local de su representante.
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