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UN ESCUDO PARA LAS FAMILIAS

11/4/2015

Tom Tracy

Este artículo apareció originalmente en un número anterior de Columbia

Desde su fundación en 1882, la misión principal de Caballeros de Colón ha sido proteger el futuro económico de las familias. Aunque los tiempos han cambiado, y la Orden ha crecido hasta incluir productos de la más alta calidad de seguros de vida, de cuidados de largo plazo y de retiro, su misión sigue siendo esencialmente la misma. Decenas de miles de familias se han beneficiado con los Seguros de Caballeros de Colón en los últimos años. He aquí solo algunas de estas historias.

UNA PÉRDIDA TRÁGICA

Robert Bubencik Jr. y su familia sentados fuera de su casa en Foxboro, Mass. Cuando el hijo de los Bubencik, Brandon, murió de meningitis bacterial en 1997, una póliza de C de C cubrió los gastos del funeral y ayudó a establecer un fideicomiso caritativo para impulsar las investigaciones en el Hospital Infantil de Boston.

Robert Bubencik recordaba que, en 1972, su padre había comprador un seguro de vida de Caballeros de Colón para él y sus hermanas. Quince años después, cuando cumplió los 18, Robert se hizo cargo de la póliza. Siguiendo el ejemplo de su padre, El Sr. Bubencik y su esposa no dudaron en adquirir una póliza de seguro de vida antes del nacimiento de su hijo Brendan en 1997.

“Le dije a mi esposa ‘por qué no hacemos lo mismo, y será algo especial’,” dijo Robert Bubencik. “Brendan era nuestro primer hijo.”

Al poco tiempo de su nacimiento, Brendan tuvo una fiebre elevada, cuya causa se diagnosticó equivocadamente como una infección normal. Los médicos le recetaron antibióticos y lo enviaron a su casa. Pero al poco tiempo la familia Bubencik tuvo que regresar, aunque esta vez a la sala de urgencias. Cuando Brendan empezó a tener convulsiones, los médicos del Hospital Infantil de Boston se dieron cuenta de que tenía meningitis bacterial.

“Era ya demasiado tarde para ayudar a Brendan,” recordó Bubencik, señalando que la meningitis bacterial es mucho más letal que la forma más común de meningitis viral. Cuando el bebé falleció, la funeraria se hizo cargo de algunos de los costos, de manera que sobró dinero de la póliza de seguro. La pareja usó los fondos restantes para establecer un fondo de beneficencia para promover la investigación en el Hospital Infantil.

“Nuestro objetivo fueron las enfermedades infecciosas que estaban investigando, y establecimos un fideicomiso a nombre de Brendan con un torneo de golf anual,” dijo Bubencik. Añadió que este torneo ha recaudado unos $15,000 dólares anuales, cuyas ganancias se usan para financiar las investigaciones del Dr. Richard Malley.

El año pasado, las donaciones al Hospital Infantil a nombre de Brendan alcanzaron casi un cuarto de millón de dólares. “Decidimos el año pasado que sería nuestro último torneo”, dijo Bubencik.

Añadió que este evento era siempre una especie de reunión familiar, y que solo en una ocasión se había visto afectado por la lluvia. “Yo sentía que Brendan nos protegía, porque la lluvia es siempre una preocupación con los torneos de golf”, dijo.

Mike Capobianco, el agente de C de C que le vendió la póliza para Brendan, asistió a uno de los torneos, y recuerda que Robert Bubencik se puso de pie para anunciar que esta iniciativa no habría sido posible sin Caballeros de Colón.

“Me sentí abrumado”, dijo Capobianco.

Unos 18 meses después de la muerte de Brendan, Robert y su esposa tuvieron gemelos, un niño y una niña. Capobianco recuerda que Bubencik lo llamó poco después del nacimiento de los mellizos. Le pidieron que fuera a verlos lo antes posible, porque la familia tenía planes de adquirir más seguros.

UNA JUBILACIÓN FELIZ

Anthony “Tony” Paschall y su esposa, Barbara, traspasaron una parte de sus fondos de retiro a una anualidad de C de C para suplementar sus ingresos.

Anthony “Tony” Paschall, miembro del consejo Slidell (La.) 2731 no podría estar más feliz con su vida como jubilado en la zona de Nueva Orleáns, excepto porque el clima este año ha sido inusitadamente frío en el sur. Paschall puede darse el lujo de bromear sobre sus circunstancias, en parte debido a ciertas decisiones financieras atinadas que tomó con la ayuda de la Agencia Terry Kennedy de Nueva Orleáns.

Durante los 25 años en que trabajó como promotor de RCA Records, Paschall conoció a personas como Elvis Presley y los Herman Hermits. Cuando la tecnología evolucionó y los discos de 45 rpm pasaron de moda, se fue a trabajar en la venta e instalación de teléfonos en la zona de Nueva York. Era la década de 1990, y el miedo a los problemas que provocaría el cambio de milenio ayudó a darle una estabilidad económica para obtener una mejor jubilación. Finalmente, él y su esposa se fueron a reunir con su hija y sus nietos a Louisiana.

Un mes después de haber comprado su casa en 2005, el Huracán Katrina envió cinco árboles contra el techo, y luego cuatro pies de agua. Los problemas económicos resultantes los impulsaron a reconsiderar su situación con la ayuda de Curtis Monson, un agente de ventas de Caballeros de Colón que trabaja en la Agencia Terry Kennedy.

El padre de Paschall era un Caballero del Cuarto Grado en Pennsylvania, así que se sintió seguro cuando el agente comparó las tasas y sugirió que cambiaran una gran parte del fondo de jubilación de Paschall a una anualidad de C de C. Establecieron el fondo de manera que recibieran un pago mensual para suplementar su ingreso. Su mujer también adquirió una anualidad de C de C, usando parte de su fondo de retiro y con una opción de pago diferente.

“Tenemos un ingreso mensual adicional ahora porque ambos recibimos dinero de la seguridad social y un ingreso de Caballeros de Colón, así que nos va bien, dijo Paschall. “Fue una respuesta a mis plegarias, porque para siembre había rebasado los 70 años, y habría tenido que usar mi cuenta de retiro.”

Mientras su esposa ya retirada disfruta de sus nietos, Paschall está pensando en comprar un bote y buscar buenos lugares para ir todos de pesca.

“Gracias a Dios somos felices”, dice. “Seríamos más felices si tuviéramos mejor clima. ¡Pero no quiere hacer calor!”

‘EL REGALO DE UN PADRE’

El marido de Dorothy Gallagher, Kevin, falleció por un cáncer de pulmón avanzado en 2007. Sin la póliza de Seguros de Caballeros de Colón, ella y sus tres hijos habrían enfrentado la bancarrota.

El 26 de marzo de 2007, Kevin Gallagher de Spokane, Wash., se encontraba en el hospital con su esposa que daba a luz a una niña, Abigail, nombre que significa “regalo del padre”. Gallagher vivía los últimos días de su lucha contra un cáncer de pulmón muy avanzado, y por las complicaciones de la enfermedad estaba casi ciego, incapaz de ver al bebé.

Sin embargo, insistió en estar presente, aunque solo fuera para cargar a su tercer bebé y estar con ella el mayor tiempo posible antes de que el cáncer le arrebatara la vida, lo cual sucedió algo más de un mes después del nacimiento de Abigail. La pareja había tenido problemas con partos anteriores, y los médicos creían que no podrían tener otro hijo.

“Miro a Abigail y pienso que nunca podríamos haber tenido más hijos, pero creo que nos fue dada para brindar a Kevin una razón para luchar por estar con nosotros un poco más de tiempo”, dijo Dorothy Gallagher. Aún trato de organizar reuniones en las fechas de su cumpleaños y el aniversario de su muerte. Le gustaba que la gente se reuniera.”

Aunque, según Dorothy, su esposo no era muy aficionado a pertenecer a grupos, estaba muy dedicado a los Caballeros de Colón. Con la ayuda de su agente de seguros de Caballeros de Colón, por fortuna, los Gallagher habían adquirido un seguro de vida de término fijo para ellos y sus hijos en 2005. Bailey era una persona muy seria y los convenció de que apartaran algo de su presupuesto mensual para el seguro de vida, y en el proceso se convirtió en amigo de la familia.

Para el otoño del año siguiente, Dorothy supo que estaba embarazada; un mes más tarde, a su marido le diagnosticaron cáncer de pulmón en etapa cuatro. La enfermedad estaba demasiado avanzada para que tuviera sentido recurrir a la cirugía. Kevin tuvo que dejar su trabajo, pero había puesto en orden su situación económica y se aseguró de que Dorothy comprendiera las finanzas de la familia y la forma en que el seguro que habían adquirido bastaría para cubrir los gastos de la familia en el corto plazo.

“Kevin le daba una enorme importancia al cuidado de nuestra familia,” dijo Dorothy. “Era el tipo de hombre de quien dicen ‘éste es el tipo de padre o marido que quiero ser’.”

“Conozco a muchas personas – algunas de mi familia – que no tienen seguro de vida y no han dado ese paso.”

En su lecho de muerte, los compañeros del consejo de Kevin se las arreglaron para que tomara el Cuarto Grado. La palabra “Señor” se añadió a su nombre en la lápida, junto con el emblema de la Orden. Y el año pasado, los Caballeros de Spokane fundaron un nuevo consejo y le dieron el nombre de su santo preferido, San Miguel Arcángel.

Los beneficios al superviviente contribuyeron a pagar el funeral y $150,000 dólares en gastos médicos y otros.

“Quiero que su muerte sea algo positivo, dijo Dorothy, así que quiero ser defensora de los seguros de vida. Sin el seguro, yo habría acabado en la bancarrota, preguntándome cómo iba a criar a mis hijos.”

TOM TRACY es un escritor independiente que vive en West Palm Beach, Fla.