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Algo Más

2/1/2018

por Carl A. Anderson, Caballero Supremo

Los agentes de seguros de Caballeros de Colón juegan un papel central en el crecimiento de la Orden y en la labor caritativa

Carl A. Anderson

Carl A. Anderson

RECIENTEMENTE di una presentación a nuestros agentes generales sobre el programa de seguros de la Orden y nuestros principios de caridad, unidad y fraternidad. Me gustaría compartir extractos de esos comentarios con ustedes, aquí.

La caridad, la unidad y la fraternidad nos han guiado hasta ahora en nuestra jornada, y nos llevarán con éxito al futuro. Una vez más diré lo que he dicho cada año en esta reunión. Gracias por darnos nuestro mejor año de ventas: este año, cerca de $8,800 millones de dólares en nuevas ventas.

Como Patrick Henry lo señaló una vez: “No conozco ninguna forma de juzgar el futuro, sino por el pasado”.

Desde el año 2000, nuestros seguros vigentes han crecido de $40 mil millones a cerca de $110 mil millones de dólares. Nuestros activos se han incrementado de $8,500 millones a cerca de $25 mil millones de dólares. Durante estos años hemos pagado más de $5,300 millones de dólares en dividendos y más de $4,300 millones de dólares en beneficios por muerte. Así es, casi $10 mil millones de dólares en dividendos y beneficios.

Durante ese mismo tiempo, nuestra membresía ha crecido cada año, de 1.6 millones a cerca de 2 millones de miembros actualmente. Y al aumentar los números ha habido más acción.

Cada año, hemos incrementado las horas y los dólares donados a la caridad. Desde el 2000, hemos donado más de $2,500 millones de dólares. También hemos ofrecido más de 1,100 millones de horas de servicio voluntario, y el valor de ese servicio se estima en más de $23 mil millones de dólares.

Así que, durante los años en los que enfrentamos el 9/11 y una guerra global contra el terrorismo, la mayor recesión desde la Gran Depresión, y algunos de los peores desastres naturales de la historia, Caballeros de Colón proporcionó un valor de más de $35 mil millones de dólares a nuestros miembros, sus familias y nuestros prójimos.

El crecimiento es bueno, y ciertamente hemos visto buen crecimiento. Nuestro crecimiento en ventas ha superado al del resto de nuestro ramo. Nuestra labor caritativa maravilla a otras organizaciones.

Este pasado puede ser un prólogo. Pero el éxito nunca está garantizado, ni es automático. Nuestro crecimiento continuará, pero en la medida en que continuemos ofreciendo productos y servicios sobresalientes, y que continuemos con nuestro compromiso con la caridad, la unidad y la fraternidad.

Nuestros agentes de seguros son nuestra mayor ventaja fraternal. Lo que los coloca en una categoría diferente a la de nuestra competencia es su compromiso fraternal con sus hermanos Caballeros. Lo que es decisivo es su compromiso con la caridad, la unidad y la fraternidad.

Ustedes saben que nuestros hermanos Caballeros no son una abstracción ni una estadística. Ellos son los hombres que están con ustedes en las reuniones de consejo, que están en el banco de la iglesia junto a ustedes el domingo y que se ofrecen como voluntarios con ustedes en nuestros proyectos de caridad. Ellos son los hombres que escuchan sus consejos porque confían en ustedes. Nosotros tenemos la responsabilidad de hacer lo mejor que podemos para merecer esa confianza.

El Papa Francisco ha pedido a los católicos “vivir en fraternidad” y mostrar “un amor fraterno” hacia nuestro prójimo. Por supuesto, es un estándar elevado.

Estoy orgulloso de lo que ustedes han logrado y de lo que han permitido que otros logren.

En diciembre pasado, recibí un email desde Irak deseándome un Feliz Año Nuevo, de una clínica médica en Erbil que apoyamos económicamente.

Gracias a nuestro apoyo, han tratado a más de 50,000 pacientes y realizado más de 32,000 exámenes de laboratorio. Han brindado más de 800 consultas de salud mental, muchas de ellas a mujeres que escapan de la esclavitud sexual y a niños traumatizados por el asesinato de sus padres. En diciembre, también proporcionamos un suplemento alimentario de Navidad para 12,000 familias de ese lugar.

Representan solamente un pequeño porcentaje de las vidas que hemos cambiado.

Cuando Cristóbal Colón zarpó en su viaje de descubrimiento, enarboló la bandera de Castilla. En esa bandera, la Reina Isabel había escrito: “Non plus ultra”, que significa: “Nada más allá”, porque en ese momento no se sabía que existiera ningún territorio al oeste de su reino. Cuando Colón regresó, la reina mando retirar la palabra “ne” de su bandera, porque ahora sabían que sí había algo más.

Siempre habrá un “más allá” para nosotros: más marcas que alcanzar, más prójimos a quienes ayudar, más familias a quienes servir.

¡Vivat Jesus!