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Se reúnen Capellanes para oración y planeación

El Capellán Supremo Arzobispo William Lori de Baltimore fue el homilista de la Misa de Capellanes que se llevó a cabo antes de su reunión del lunes.

Para comenzar su participación en los eventos previos a la convención, más de 80 capellanes de estado se reunieron en Misa el lunes 3 de agosto en el Santuario Nacional de St. John Neumann, donde descansan los restos mortales del cuarto obispo de Filadelfia. El Capellán Supremo Arzobispo William Lori de Baltimore fue el celebrante principal de la Misa, que se ofreció en el altar que usó St. John Neumann, quien murió en 1860 y fue canonizado en 1977.

“Es un privilegio estar en el santuario dedicado a este gran obispo estadounidense”, dijo el Arzobispo Lori en su homilía. “St. John Neumann es para todos nosotros un ejemplo de humildad y entusiasmo, un sacerdote y obispo misionero que se entregó a su pueblo con un amor generoso”.

Al reconocer los desafíos de la fe católica en una sociedad cada vez más secular, el arzobispo subrayó tres áreas de esperanza que, dijo, deben guiar a los capellanes.

“En primer lugar, dijo, las personas tienen hambre. La gente tiene un hambre física, pero su hambre espiritual es aún más profunda. Sabemos que esta hambre sólo se satisface con el amor infinito de Dios”.

La segunda señal de esperanza es que Jesús alimentó a 5,000 personas sólo con dos pescados y cinco panes, continuó. “Debemos hacer todo lo que podamos para alimentar a nuestro pueblo con habilidad, talento y nuestros mejores esfuerzos, dijo el Arzobispo Lori, pero sabemos que al final es Jesús quien actúa y confiere la gracia que el pueblo necesita. Somos instrumentos de esta bendición”.

“En tercer lugar”, agregó, “es que nosotros, como sacerdotes y obispos, presidimos el mayor misterio de la fe y la Eucaristía. Es el pan de vida que descendió del cielo y es un don de Dios aún más maravilloso que el alimento que dio de comer a 5,000 personas”.

Para concluir su homilía, el Arzobispo dijo que la fidelidad al ministerio sacerdotal es la clave para realizar las tres señales de la esperanza mencionada. “Significa resistir a la tentación de esperar resultados inmediatos y éxitos cuantificables, dijo. Lo dejamos en manos de Dios. Nuestro entusiasmo debe ser atemperado con la humildad y nuestra humildad debe ser atemperada con el entusiasmo”.

Antes de la Misa, los capellanes tuvieron la oportunidad de venerar las reliquias de St. John Neumann, que se preservan en un cofre de cristal debajo del altar. El santuario forma parte de la parroquia de San Pedro el Apóstol que administra la Orden Redentorista a la que pertenecía el santo.

Después de la Misa, los capellanes volvieron al hotel de la convención para su reunión anual. En su discurso, el Caballero Supremo Carl Anderson les agradeció su servicio a la Orden y destacó el papel clave que desempeñan para fomentar el crecimiento espiritual entre los Caballeros en sus jurisdicciones. Les pidió ejercer sabiduría espiritual y juicio práctico al enfrentar los desafíos de la cultura.

El Caballero Supremo pidió a los capellanes promover dos programas del Consejo Supremo, “Construcción de la Iglesia Doméstica: La Familia Plenamente Viva” y el nuevo programa de los iconos peregrinos que se centra en una imagen de la Sagrada Familia que viajará a todos los consejos durante los próximos años. El programa de la Iglesia Doméstica es una guía mes por mes para que las familias integren la oración, al estudio y el servicio a su vida diaria. “De esto se trata la nueva evangelización”, dijo.

Se planeó la bendición y dedicación de las imágenes de la Sagrada Familia el martes después de la Misa de Apertura de la Convención. Cada diputado de estado llevará su imagen de regreso a su jurisdicción para un servicio de oración en cada consejo.

Al dirigirse a sus hermanos capellanes, el Arzobispo Lori dijo que el papel que representan en la organización laica es “fortalecer la fe de nuestros hermanos Caballeros y ayudarlos a vivir el Evangelio y los principios del Evangelio con mayor plenitud”.