Text Size:
  • A
  • A
  • A

El Cielo en la Tierra: Convención de las Gracias de la Divina Liturgia

En una hermosa y reverente liturgia católica oriental llena de cánticos, canciones y una solemne ceremonia, Caballeros de Colón destacó su reciente expansión en Ucrania y expresó su solidaridad con la gente de ese país, quienes han sufrido la guerra y los disturbios en los últimos años.

La Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo se celebró la mañana del miércoles, 5 de agosto, durante la Convención Suprema en Filadelfia. La liturgia de la Pre Fiesta de la Transfiguración de Nuestro Señor fue ofrecida por el Arzobispo Stefan Soroka, arzobispo de la Arquieparquía Católica Ucraniana de Filadelfia, quien es el Metropolitano de los Católicos Ucranianos en Estados Unidos. Varios cardenales, obispos y sacerdotes concelebraron en la convención.

El Coro del Santuario Nacional Ucraniano de la Sagrada Familia, de Washington, D.C., colaboró con la música y las letanías cantadas.

Las liturgias orientales se caracterizan por contar con numerosas letanías, llamadas "Grandes" y "Pequeñas", los himnos a Cristo y a la Santísima Madre, y la repetición de las intercesiones. El santuario está decorado con numerosos íconos que son ricos en simbolismo y que fueron diseñados para que los fieles tuvieran una relación cercana e inmediata con Dios y con los santos. La comunión se ofrece bajo las dos especies, con la hostia bañada en la sangre preciosa y colocada mediante una cuchara sagrada en la boca abierta del comulgante.

En su homilía, el Arzobispo Soroka, dijo que hay 23 Iglesias católicas orientales que están en comunión con el Papa y 18 de ellas están establecidas en Estados Unidos. El Concilio Vaticano Segundo volvió a enfatizar la legitimidad y la importancia de las Iglesias orientales y de sus liturgias, y desde entonces han sido apoyadas por las declaraciones y los documentos de los Papas, dijo el arzobispo. Un tema común de la teología oriental es que Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera comenzar en la tierra una transfiguración hacia la vida de Dios, señaló.

"Hermanos y hermanas en Cristo, todos nosotros comenzamos nuestro viaje de transformación, de la transfiguración, en este camino de divinización desde el momento de nuestro Bautismo", dijo. "En ese momento hemos sido bautizados en Cristo, nos hemos revestido de Cristo. Empezamos a experimentar la unión real y transformadora con Dios, mientras nosotros los humanos comenzamos a adquirir nuestro manto de divinidad".

Continuó: "De manera especial, los hombres que eligen convertirse en Caballeros de Colón, siguiendo los pasos de nuestro fundador, el Padre Michael McGivney, también experimentan una transformación especial, ya que se transfiguran en este camino de divinización".

Cuando él era párroco, dijo a la congregación que se había formado en su parroquia un consejo de Caballeros de Colón. Se dio cuenta de cómo los hombres que eran débiles en su práctica de la fe se convirtieron en fuertes y activos. Los hombres tímidos y callados se convirtieron en líderes audaces. La parroquia fue transformada por el testimonio y el trabajo de los Caballeros, dijo.

"El poder de la oración fraterna y las obras de caridad, en un ambiente de unidad con amor patriótico de Dios, de la Iglesia y del país transformaron a estos hombres y a sus familias", dijo el Arzobispo Soroka. "Ellos comenzaron a vivir una vida transformada de amor y gracia en los caminos de Nuestro Señor. Así vivieron una vida en unión con un Dios que los ama incondicionalmente".

El poder de los Caballeros ha sido evidente en la transformación de los hombres en Ucrania, donde la Orden ha estado activa durante los últimos años. Especialmente ha sido destacable la acción caritativa y espiritual de los Caballeros hacia aquellos que han sufrido la violencia reciente en ese país, agregó.

“Personalmente sé cómo miles de personas en Ucrania, incluyendo a aquellos heridos y psicológicamente marcados por la guerra, han mejorado sus vidas mediante la generosa ayuda humanitaria de los Caballeros de Colón, por lo que estamos extremadamente agradecidos”, dijo el arzobispo.

Exhortó a todos los Caballeros y a sus familias a seguir adelante en el espíritu de Dios, y con la intercesión de la Santísima Madre, transformar sus vidas, sus familias y sus comunidades.