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Dos Iglesias con una orgullosa historia

Un letrero fuera de la Antigua Iglesia de St. Mary subraya el papel de los católicos en la fundación de la nación.

Durante una época de leyes coloniales y prejuicios en contra del catolicismo, Filadelfia era una ciudad de tolerancia religiosa bajo la carta de libertad de William Penn. De hecho, dos iglesias en la misma manzana en la sección Society Hill de la ciudad se convirtieron en refugio para los católicos después de que Maryland, fundada con auspicios católicos, se volviera contra el “papismo” a principios del Siglo XVIII.

Estas iglesias formaron parte del recorrido “Monumentos y Santuarios Sagrados” el lunes 3 de agosto.

En 1733 los jesuitas de Maryland establecidos en Filadelfia construyeron la Capilla de St. Joseph , una pequeña estructura oculta de la vista de la calle. A pesar de las objeciones iniciales de los líderes de la ciudad, la capilla y sus fieles católicos encontraron un hogar y 30 años después, se construyó la Iglesia de St. Mary a plena vista, en la calle cercana de South 4th Street.

El interior de la Antigua St. Joseph refleja sus raíces históricas.

Hoy, ambas iglesias son aún parroquias activas a pesar de que la palabra “antigua” se haya agregado a sus nombres con el fin de honrar su lugar en la historia de la ciudad. La Antigua St. Mary y la Antigua St. Joseph se encuentran a poca distancia del Salón de la Independencia y las iglesias eran un lugar de culto y celebración para los fundadores de la nación, tanto católicos como protestantes. George Washington no durmió aquí (eso esperamos), pero sí oró en St. Mary por lo menos en dos ocasiones.

La iglesia fue el lugar de la primera celebración religiosa pública de la Declaración de la Independencia en julio de 1776, y los miembros del Congreso Continental se reunieron en St. Mary por lo menos cuatro veces para celebrar servicios. Después de asistir a Misa, John Adams le escribió a Abigail, su esposa, que el hermoso canto del coro y los solemnes rituales “pueden cautivar y fascinar al simple y al ignorante”.

Un número significativo de católicos prominentes están sepultados en el cementerio de la iglesia, entre ellos el Comodoro John Barry, conocido como el padre de la Armada de EE.UU. y Stephen Moylan, un signatario de la Declaración de Independencia.

Los actos de tan valientes patriotas menoscabaron la intolerancia católica y probaron que los católicos podían ser fieles a su fe y buenos ciudadanos estadounidenses.