Desafío mensual del Capellán Supremo

Abril 2019

Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. Y se decían el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?» (Evangelio del 21 de abril, Lucas  24:30-32)

Con un «ímpetu arrollador», pasión, impulso: son algunas de las formas como describimos a las personas que pueden convocar una motivación interna profunda y quienes hacen la diferencia. Mis hermanos, ¿podemos decir lo mismo sobre nuestro impulso interno para profundizar en las enseñanzas de nuestra Iglesia? ¿Nuestros corazones «arden dentro de nosotros», y hacen que nos familiaricemos diariamente con las riquezas de nuestra fe? ¿Tenemos un ímpetu arrollador para ser el tipo de hombres que no se quedan callados en el trabajo cuando escuchamos la enseñanza de nuestra Iglesia denigrada por sus colegas? Para liderar con fe, necesitamos conocer nuestra fe. No podemos dar lo que no tenemos. Por la gracia de Dios, que cada uno de nosotros lleguemos a ser discípulos cuyos «corazones ardan dentro de nosotros».

Reto del Capellán Supremo Arzobispo William E. Lori:

Este mes los reto a profundizar su deseo de tener un corazón «ardiente dentro de nosotros» para un nuevo conocimiento de las enseñanzas y doctrinas de la Iglesia. Invierta de cinco a diez minutos al día para leer el Catechism u otro recurso, ver una plática católica en línea o aprovechar una oportunidad de formación local. En segundo lugar, los reto a que hablen con un hermano en Cristo sobre lo que está aprendiendo.