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Otros Proyectos Papales

Juan Pablo II.

Junto con la colaboración con la tecnología, las comunicaciones y las restauraciones del Vaticano durante el pontificado del Papa Juan Pablo II, los Caballeros de Colón han financiado también varios proyectos específicos para el Santo Padre, y han trabajado conjuntamente con él en varios proyectos.

Una de las iniciativas más importantes de los Caballeros de Colón en ayuda del papado de Juan Pablo II ocurrió en 1981, cuando los Caballeros crearon el Fondo Vicarius Christi. El fondo asignó una donación de 1 millón de dólares, cuyos intereses serían entregados al Papa para que los usara según su voluntad. Desde entonces el fondo ha crecido a 20 millones de dólares y sus utilidades han brindado 35 millones de dólares al Papa.

En apoyo de la postura del Santo Padre contra el ateismo secular y el comunismo ateo, los Caballeros financiaron un coloquio en el Vaticano titulado "La raíces cristianas comunes de las naciones europeas". Los Caballeros también financiaron la impresión y distribución de unos 1500 juegos de dos volúmenes de las actas de esta conferencia. Fueron distribuidos por todo Europa del Este, entonces comunista.

Los Caballeros también apoyaron los viajes del Papa, contribuyendo a los gastos de la visita del Santo Padre a Canadá en 1982 y su viaje a Estados Unidos en 1987. Los Caballeros también publicaron varios documentos papales, incluyendo "El Papa habla a la Iglesia de Estados Unidos", una colección completa de las alocuciones del Papa a los católicos de Estados Unidos entre 1979 y 1988, en colaboración con el Centro para el Estudio de la Fe y la Cultura, de Cambridge (Massachusetts). Los Caballeros también crearon y distribuyeron una guía de estudio sobre la encíclica Christifideles Laici, de 1989.

Además, los Caballeros han brindado asistencia económica al Santo Padre para ayudar a balancear el presupuesto operativo del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, en Roma, que está diseñado para brindar un lugar de oración para que los peregrinos jóvenes se familiaricen con el Vaticano y Roma en un entorno cordial.

Entre 1995 y 1999, los Caballeros de Colón compraron y terminaron de pagar en su totalidad la sede de la Misión del Observador Permanente del Vaticano ante la ONU, en la ciudad de Nueva York.

Más allá del apoyo financiero, los Caballeros de Colón han respondido al llamado del Papa a la participación laica activa en la Iglesia como parte de la Nueva Evangelización. Además de las incontables horas y dólares que los Caballeros de Colón han puesto al servicio de la Iglesia, la organización se ha puesto también al lado del Papa en una amplia variedad de temas sociales, buscando contestar el llamado del Papa de difundir el Evangelio y fomentar una Cultura de la Vida.

En reconocimiento del servicio de los Caballeros de Colón, el Papa Juan Pablo II ha enviado una carta anual a los Caballeros durante 20 años. También ha concedido audiencias a la Junta Directiva y, en varias ocasiones, al Caballero Supremo.