Caballaros de Colón

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Diputados de Estado llamados a extender 'Caridad Ardiente'

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6/7/2013

Vinculando esta homilía con la fiesta del día, la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Capellán Supremo Arzobispo William Lori dijo que los diputados de estado de la Orden son llamados “a hacer llegar la caridad ardiente del Sagrado Corazón a toda la Iglesia y al mundo”.

“Es hermosísimo y totalmente providencial” que la Misa del 7 de junio que se celebró para los diputados de estado en la Iglesia St. Mary, lugar donde nació la Orden, fuera en la fiesta del Sagrado Corazón , dijo el Arzobispo Lori, quien encabeza la Arquidiócesis de Baltimore. También señaló el carácter simbólico de la joya ceremonial que recibirían los diputados de estado al final de la Misa. Así como el Sagrado Corazón es símbolo de la humanidad y caridad de Jesús, centrándose en su “don sacrificial total por el bien de la humanidad”, señaló el Arzobispo Lori, la joya ceremonial es un símbolo del deber del diputado de estado de dar su tiempo y su talento en beneficio de la Orden, la Iglesia y la comunidad dentro de su jurisdicción.

“Todo lo que hagan deben hacerlo con caridad, con amor, por la mayor gloria de Dios y en beneficio de los demás”, dijo a los diputados de estado, que asistieron a Misa junto con sus esposas.

“Al hacerlo, concluyó, están ejerciendo una caridad que evangeliza”.

La Misa tuvo numerosos elementos que demostraron el carácter internacional de Caballeros de Colón, incluyendo las Oraciones de los Fieles en inglés, francés, español, tagalo (filipino) y polaco.

Después de la Comunión, los diputados recién elegidos y sus esposas fueron convocados a pasar al frente para la imposición de las joyas ceremoniales por el Caballero Supremo Carl Anderson y para recibir la bendición del Arzobispo Lori.

Después de la Misa, el Arzobispo Lori y los demás funcionarios supremos fueron en procesión hasta la tumba del Padre Michael McGivney atrás de la iglesia y dirigieron la Oración por la Canonización del fundador de la Orden. El Padre McGivney, cuya causa de canonización está siendo estudiada por el Vaticano, tiene el título de Venerable Siervo de Dios.

‘¿Qué diría el Padre McGivney?

Esa mañana, el Arzobispo Lori se dirigió nuevamente a los diputados de estado durante una sesión general en el Omni Hotel. Hizo una pregunta provocadora: “¿Qué diría el Padre McGivney si estuviera aquí no solo en espíritu, sino también físicamente?”. El Arzobispo Lori dijo que había reflexionado a menudo acerca de la pregunta y había concluido que el fundador de Caballeros de Colón, quien primero sirvió como capellán supremo, “nos llamaría a ustedes y a mí a la santidad”.

Una de las principales razones de que el Padre McGivney fundara la Orden, “fue ofrecer a los hombres católicos un vehículo mediante el que pudieran tomar su fe con seriedad y vivir esta fe en el mundo”, explico el Arzobispo Lori. “Esperaba y oraba para que todos sus Caballeros fueran hombres que sobresalieran en santidad”.

El Arzobispo Lori pronunció su discurso el 7 junio, la misma mañana en que celebró la Misa en la Iglesia de St. Mary en New Haven.

En la época del Padre McGivney, a finales del Siglo XIX, se consideraba que la santidad estaba reservada al clero, a los religiosos y a algunas personas laicas extraordinarias, afirmó. Pero el Padre McGivney era un sacerdote avanzado para su época y que “predijo una de las enseñanzas principales del Concilio Vaticano Segundo – es decir, el ‘llamado universal a la santidad’”, dijo el arzobispo. “Sabía que toda persona bautizada es llamada a la intimidad con Dios y a la comunión con Cristo”.

Al considerar la santidad “la principal calidad que necesitarán para su función”, el Arzobispo Lori alertó a los diputados de estado contra la idea de que la santidad exige desprenderse del trabajo y de los desafíos del mundo. Por el contrario, la santidad es una relación cercana con Dios que puede ofrecer un entendimiento práctico de los problemas cotidianos a medida que una persona aprende a escuchar a Dios y seguir su inspiración, explicó.

También dijo que los diputados de estado necesitan trabajar duro, planear y dirigir iniciativas para tener éxito, pero deben hacerlo en el contexto de la oración y la fe. “Debemos preguntarnos a nosotros mismos acerca de la calidad de nuestra vida de oración. ¿Incluye algo más que la Misa del domingo? ¿Incluye la confesión regular, la oración de las Escrituras, la oración del rosario, dedicar un momento de silencio y atención en presencia del Señor?”.

La caridad, el principio fundamental de la Orden, es más que una lista de proyectos y programas para ayudar a los necesitados, aunque la incluye. En primer lugar, dijo, la caridad es participar en la caridad de Cristo. “Si deseamos impulsar la misión del fundador de la Orden, debemos tener en nosotros la caridad de Cristo. Nuestra obra debe reflejar al Dios que es amor”.

La santidad también tendrá resultados prácticos para la Orden, concluyó el arzobispo, “porque la santidad atrae”. Los grandes santos no son conocidos por sus acciones sino por su amor y devoción a Cristo, que atrajo a otras personas a su obra. Si la gente de las parroquias ve a los Caballeros irradiar el amor de Cristo en sus obras de caridad, desearán unirse a ellos, dijo el Arzobispo Lori.