Programa de Oración de Nuestra Señora de Guadalupe

Oración de Nuestra Señora

Monseñor Eduardo Chávez Sánchez
Postulador de la Causa para la Canonización
de San Juan Diego
Denver, Colorado, 3 de agosto de 2011

Mis queridos Hermanos Caballeros y amigos:

Es una gran alegría para mí estar con ustedes hoy en representación de los Canónigos de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México. Les traigo saludos de nuestro Rector, Monseñor Enrique Glennie Grau.

Hoy, por iniciativa de nuestro Digno Caballero Supremo, inauguramos el 15º Programa de Oración de Caballeros de Colón que se lleva a cabo usando una imagen sagrada como punto central. En 1979, cuando inició dicho programa, también se centró en Nuestra Señora de Guadalupe. Con los años, la Madre de Dios ha sido honrada por sus Caballeros a través de estos Programas de Oración, bajo las advocaciones de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Nuestra Señora de Czestochowa, Nuestra Señora de Pochaiv, Nuestra Señora de la Asunción, Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora de la Caridad. Estos programas de oración que lleva a cabo toda la Orden han reunido a más de 14 millones de personas en unos 132 mil servicios de oración llevados a cabo en consejos y parroquias locales.

Hoy, volvemos a nuestras raíces e iniciamos otro Programa de Oración Mariana de Caballeros de Colón dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe. Pero las imágenes que tenemos en nuestras manos son diferentes a todas las que hemos usado antes. No sólo están bendecidas por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, sino que cada una de ellas también estuvo en contacto con la imagen original de Santa María de Guadalupe en la tilma de San Juan Diego, cuando el Caballero Supremo Carl Anderson y Secretario Supremo Emilio Moure viajaron a la Ciudad de México el 1º de junio. Cada imagen lleva la firma del Rector de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y fue sellada con un poco de tierra de la primera Iglesia en el cerro del Tepeyac - el mismo terreno en el que Nuestra Señora se apareció a San Juan Diego hace casi 480 años.

San Juan Diego era un laico humilde, elegido por Dios para ser el portador de la imagen de Nuestra Señora y su mensaje.  Mis hermanos Caballeros, cerca de 500 años después, al igual que San Juan Diego, ustedes son llamados a ser heraldos de la Nueva Evangelización, llevando la bella imagen de Nuestra Señora de Guadalupe y su mensaje de amor a lo largo y a lo ancho de todas sus jurisdicciones.

En nombre de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, les agradezco a ustedes y a nuestro Digno Caballero Supremo el emprender esta maravillosa iniciativa que llevará a Santa María de Guadalupe a lo largo y ancho de un mundo tan necesitado de conocer la nueva esperanza que representa para nosotros.