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La voz de alarma sobre el anti-catolicismo

2/1/2019

Voces de todo el espectro religioso y político condenan la intolerancia religiosa en el Senado

Luke E. Hart y Presidente John F. Kennedy

El Pasado Caballero Supremo Luke E. Hart entrega al Presidente John F. Kennedy, también Caballero de Colón, una copia enmarcada del Juramento de Lealtad, el 11 de octubre de 1961.

Dos senadores de EE.UU. — Kamala Harris (D-CA) y Mazie Hirono (D-HI) — fueron protagonistas de ocho columnas en diciembre después de cuestionar si la membresía en Caballeros de Colón de un nominado al poder judicial le impediría ser un juez imparcial. Este nominado era Brian C. Buescher, miembro del Consejo Our Lady of Lourdes 13080 de Omaha.

Hirono declaró que “Caballeros de Colón ha adoptado varias posturas extremas” y luego preguntó a Buesher si retiraría su membresía de la Orden si fuera confirmado “para evitar parecer tendencioso”. En esta misma línea, Harris llamó a Caballeros “una sociedad exclusivamente masculina” y preguntó si Buescher está consciente de que el grupo “se oponía al derecho de elegir de la mujer” y a la “igualdad en el matrimonio”.

Buescher respondió que ha sido miembro de Caballeros desde que tenía 18 años y que este membresía “ha implicado una participación en eventos caritativos y comunitarios en parroquias católicas locales”.

La línea de cuestionamiento de los senadores fue percibida por muchos como un “examen sobre religión” para legisladores, provocando una respuesta de numerosos políticos y comentaristas sociales. La respuesta del Caballero Supremo Carl Anderson fue en forma de carta a los miembros el 1o de enero (ver páginas 2-3). A continuación encontrará extractos de tres de los numerosos editoriales y artículos escritos en los días y las semanas siguientes.

 

De “Otro examen sobre religión en el Senado” — Wall Street Journal, 4 de enero:

 

¿EL PAPA ES EXTREMISTA? ¿Cualquiera que sea leal a las enseñanzas de la iglesia debe ser excluido de la función pública? No hay razón para aceptar esta intolerancia política. Pero no se trata aquí de la membresía de una persona en un grupo particular. Se trata de silenciar a los creyentes de cualquier tipo cuyos puntos de vista difieran del progresista sobre cuestiones sociales.

Como líder de cristianos negros, tengo particular simpatía por los Caballeros de Colón. Durante más de un siglo defendieron valerosamente a las minorías. Este grupo administró centros recreativos integrados para los soldados de la Primera Guerra Mundial, la única organización caritativa que lo hizo. Para confrontar los prejuicios en la enseñanza de la historia, en la década de 1920 los Caballeros mandaron publicar libros sobre la historia de los negros y los judíos en Estados Unidos. Se opusieron al Ku Klux Klan en esa misma década, cuando estaba en la cima de su poder, ayudando a financiar el caso de la Suprema Corte que derrotó la prohibición defendida por el Klan en contra de la educación católica en Oregon. Los Caballeros se opusieron a la persecución de los judíos en la Alemania nazi ya desde la década de 1930. Hoy ayudan a las víctimas del Estado Islámico.

Si los católicos como los Caballeros pueden convertirse en blanco, ¿qué pueden esperar los miembros de mi iglesia Pentecostal? Compartimos los puntos de vista tradicionales sobre el aborto y el matrimonio. ¿Y qué pasaría con los judíos ortodoxos, los musulmanes, los mormones y los cristianos evangélicos? Incluso las creencias bíblicas de Martin Luther King serían anatema para los senadores Harris, Feinstein y Hirono. El propio JFK, un orgulloso Caballero de Colón, sería también inaceptable. …

Nosotros los no católicos también debemos defender nuestra posición, si no por valentía, entonces por nuestra supervivencia. Cuando primero atacan a los católicos, podemos estar seguros de que después irán contra todos, y que el respeto por la fe y la diversidad de creencias que hizo de este país un faro de libertad ahora está gravemente amenazado, incluso por aquellos a quienes confiamos su defensa.

 

Rev. Eugene F. Rivers III, un ministro Pentecostal, director del Instituto Seymour para el Estudio de la Iglesia y las Políticas de los Negros en Boston.

 

De “Senadores emplean pretexto para oponerse a nominado católico al poder judicial” — Crux, 30 de diciembre de 2018:

 

LA OPOSICIÓN AL ABORTO y el matrimonio gay no son posturas políticas de los Caballeros de Colón, sino de la Iglesia Católica, como lo expresó hace poco el actual líder de la Iglesia, el Papa Francisco.

Sobre el aborto, Francisco adoptó un discurso particularmente fuerte, llegando a comparar la decisión de abortar con la de “contratar a un asesino para resolver un problema” durante una de sus audiencias generales en el mes de octubre. … Francisco también ha sido firme en su oposición al matrimonio gay.

En una entrevista con Dominique Wolton que ocupó todo un libro el año pasado, Francisco argumentó que por su definición misma, el matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer.

Criticando lo que llamó una “confusión crítica” sobre el matrimonio en la cultura, Francisco respondió a una pregunta sobre el matrimonio gay diciendo “Llamémoslo ‘unión civil’. No jugamos con la verdad.”

En el mes de junio pasado, en unas observaciones improvisadas a una organización italiana que representa a familias católicas, Francisco dijo, “Resulta doloroso decir esto hoy: La gente habla de familias diferentes, de diversos tipos de familias,” pero “la familia como hombre y mujer a la imagen de Dios es solo una.”

Uno podría seguir acumulando ejemplos, pero lo importante ya debe estar claro: Decir “no” al aborto y al matrimonio del mismo sexo no es una obsesión de Caballeros de Colón, sino la postura de toda la Iglesia Católica y sus líderes.

En otras palabras, Hirono y Harris emplean pretextos en el caso de Buescher porque su blanco principal no es Caballeros de Colón, sino la enseñanza católica.

Probablemente, sin embargo, sienten que se vería mal rechazar a Buescher por ser católico, así que eligieron un blanco más suave. …

Por interés de la integridad, es importante que quede claro contra quién es la discusión, y no es contra Caballeros de Colón ni nadie más. Es contra la Iglesia Católica y el hombre de blanco.

 

John L. Allen Jr. es editor de Crux, que se especializa en cubrir al Vaticano y a la Iglesia Católica.

 

De “Líderes electos que usan la religión como arma juegan un juego peligroso” — The Hill, 8 de enero:

SI BUESCHER no está “calificado” por su catolicismo y su afiliación con Caballeros de Colón, entonces el Presidente John F. Kennedy y el liberal “león del Senado” Ted Kennedy tampoco habrían estado “calificados” por las mismas razones.

El Artículo 6 de la Constitución de EE.UU. afirma claramente que “no habrá un examen de religión” para cualquiera que desee servir en un puesto público.

No se dirá a ningún norteamericano que su servicio público no es aceptable porque “el dogma vive con fuerza dentro de usted”, como le dijo la Senadora Dianne Feinstein (D-Calif.) a Amy Coney Barrett durante la audiencia de su confirmación en 2017 para servir como juez del 7o Tribunal de Circuito de EE.UU.

Mientras que creo firmemente en la separación de la iglesia del estado como una necesidad para la salud de la nación, a ningún norteamericano se le puede pedir que renuncie a su fe o a su membresía en una organización de servicio basada en la fe para ocupar un puesto público.

El partido que tanto se esforzó para convencer a la gente que los católicos y los Caballeros de Colón como Al Smith y John F. Kennedy podían ser a la vez buenos católicos y buenos servidores públicos muestra un desprecio alarmante hacia su propia historia al lanzar hoy estos ataques. …

Los líderes electos que se dedican a provocar con la religión están jugando con fuego. Sacrifican el bienestar, la paz y armonía de nuestro país para satisfacer sus propias ambiciones políticas por intereses partidistas.

Debemos permanecer unidos, lanzar la voz de alarma y rechazar la intolerancia religiosa sin importar de dónde venga, y luchar para proteger las libertades y principios que nos unen como norteamericanos.

 

El Congresista Tulsi Gabbard, un Demócrata, representa el 2do Distrito de Hawái.