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Consagración y Renovación

3/1/2016

par Supreme Knight Carl A. Anderson

Carl A. Anderson

Carl A. Anderson

Los Consejos pueden fortalecer la vida de la familia católica a través de nuestro programa de oración y consagración a la Sagrada Familia

Durante el último año fraternal, pusimos en práctica un nuevo programa sobre la vida familiar titulado “Construyendo la Iglesia Doméstica: La Familia Plenamente Viva”. Cada mes proporciona oraciones, lecturas de las Escrituras y meditaciones para las familias sobre diferentes aspectos de la iglesia doméstica, y recomienda actividades caritativas que los consejos pueden patrocinar. En la Convención Suprema, en agosto pasado, empezamos nuestro 17° programa de oración de toda la Orden, basado en el rosario al ícono peregrino dedicado este año a la Sagrada Familia.

Después, en la reunión de mediados de año de los Diputados de Estado, anuncié una nueva iniciativa importante: Construyendo la Iglesia Doméstica Mientras Fortalecemos Nuestra Parroquia. Ésta anima a los consejos a patrocinar programas que promuevan la vida de la familia católica, al tiempo que integran más sus actividades a la vida de su parroquia.

El mes pasado, pedí que la Misa de apertura de todas las convenciones de estado incluya este año un acto de consagración de la familia a la Sagrada Familia. Esto debe convertirse en una parte esencial de nuestros programas de vida familiar, y debe trasladarse de las Misas de convenciones de estado a las parroquias, donde nuestros consejos locales tienen su base.

La respuesta del Papa Francisco y de muchos obispos y sacerdotes a estos programas ha sido muy alentadora, y ahora aprovecho esta oportunidad para anunciar otra expansión de nuestra iniciativa.

Nuestro Programa de Oración de la Sagrada Familia ha tenido tal éxito que debemos llevarlo a un nuevo nivel. He pedido a nuestros Diputados de Estado y Capellanes de Estado que continúen nuestro Programa de Oración de la Sagrada Familia en las parroquias locales, pero también que seleccionen un sábado de este mes de octubre para ofrecer el programa como evento de toda la diócesis y para invitar a todas las familias católicas.

El evento de toda la diócesis debe conservar el rosario, las meditaciones del Papa sobre la vida familia, y la letanía a la Sagrada Familia, que ya son parte del programa de oración básico de la parroquia. Pero debe extenderse para que incluya la recitación del nuevo acto de consagración familiar a la Sagrada Familia y la bendición solemne del Santísimo Sacramento.

Los consejos de estado deben empezar ahora a hacer preparativos para este Programa de Oración de la Sagrada Familia en toda la diócesis. Los Capellanes de Estado deben también ayudar en la selección de la parroquia más adecuada de cada diócesis y en la coordinación del evento con el obispo local.

Recientemente, el Papa Francisco nos recordó que la Iglesia continúa proponiendo el matrimonio “no como un ideal solamente para unos cuantos” sino como “una realidad que puede ser experimentada por todos los fieles bautizados”.

Ésta es precisamente la idea de nuestro programa. Todas las familias pueden beneficiarse, y todas las familias deben ser invitadas a participar.

Una de las grandes lecciones del reciente Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia fue que millones de familias pueden ayudarse al unirse en solidaridad.

Lo que también es necesario para una evangelización efectiva de la vida familiar es que las familias católicas se den cuenta de que los principios de caridad, unidad y fraternidad también se aplican a ellas como familias. Ésta es una de las claves para entender a la familia como una “iglesia doméstica”.

No hay organización católica mejor posicionada hoy para ayudar en la renovación de la vida familiar que Caballeros de Colón. Pero la realización de este objetivo requerirá de la dedicación renovada de nuestros consejos locales.

Una renovación de la vida de la familia católica puede empezar con un plan simple: la consagración de millones de familias católicas a la Sagrada Familia y su dedicación a vivir como una iglesia doméstica dentro de sus comunidades parroquiales.

Caballeros de Colón puede comenzar a lograrlo. Con la intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe y de nuestro venerable fundador, el Padre McGivney, ¡empecemos!

¡Vivat Jesus!