Desafío mensual del Capellán Supremo

Agosto 2019

“Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela” (Evangelio del 11 de agosto, Lc 12: 35-37)

Semper Paratus —"siempre listo" en latín— es el lema de la Guardia Costera de los Estados Unidos, pero también podría servir como lema para usted y para mí en la vida cristiana. En este pasaje del Evangelio, Jesús nos llama a la vigilancia constante. Hermanos míos, ya sea de día o de noche, no podemos permitir que nuestro perímetro se vea vulnerado por ninguna de las poderosas tentaciones a la ira, las posesiones, la lujuria u otros pecados. Ninguno de nosotros tiene garantizado el mañana. Usted y yo podemos recordar a alguien cuya muerte repentina nos recuerda que no sabemos cuándo seremos llamados a rendir cuentas. ¡Que nuestro maestro nos encuentre vigilantes a su llegada!

Reto del Capellán Supremo Arzobispo William E. Lori:

Este mes, lo desafío a que ejerza la vigilancia diaria a través de la práctica comprobada de un simple examen de conciencia al final de cada día, antes de acostarse. También lo desafío a que vigile con atención su consejo a través del programa de la Hora Santa de Fe en Acción, o pase un tiempo en la adoración eucarística por su cuenta.

Preguntas para Reflexionar:

¿Mirar su teléfono es lo primero y lo último que hace cada día? En esta era de distracción, ¿hay formas en que puede agudizar su vigilancia y concentrarse para prestar mejor atención a lo que es verdaderamente importante? ¿El examen diario de su conciencia ayudó a aumentar su vigilancia en su vida?