¡Pasa detrás de mí, Satanás! Tú me harías tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres. (Evangelio para el 30 de agosto, Mt 16,23)
¿Quién conoce la mente de Dios? Dios está más allá del entendimiento humano, pero se nos ha revelado de la manera más perfecta en la persona de Jesucristo. A través de la oración podemos llegar a conocer a Dios más plenamente, y crecemos en la comprensión de su plan cuando adquirimos el hábito de conformar nuestra voluntad a su santa voluntad. Seguimos a Cristo en el discipulado cuando rezamos diariamente al Padre como él lo hizo: «No se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22, 42).
Desafío del Capellán Supremo, Arzobispo William E. Lori:
Este mes, les desafío a estudiar la vida y el ejemplo de nuestro fundador, el beato Michael McGivney, cuya festividad se celebra el 13 de agosto. Utilicen la Guía de la Sesión Cor sobre el Beato Michael McGivney (disponible gratuitamente en kofc.org/shopcis), prestando especial atención a cómo el padre McGivney siempre trató de alinear su voluntad con la de Dios.
Preguntas para la reflexión:
¿Cómo pueden esforzarse por comprender mejor las cosas desde la perspectiva de Dios? ¿Cómo pueden discernir cuándo sus pensamientos son meramente humanos y no de Dios? ¿Qué virtudes del Beato Michael McGivney pueden imitar para someterse más plenamente a la santa voluntad de Dios?